Los Ángeles, la capital mundial del entretenimiento, combina glamour, innovación y el relajado estilo de vida californiano como ninguna otra ciudad. Con casi 4 millones de habitantes, se extiende por más de 1,300 km² de playas, montañas y áreas urbanas, convirtiéndose en una de las urbes más diversas y vibrantes del planeta.
Hollywood sigue siendo el epicentro de la cultura pop mundial. La industria ha abrazado la producción con inteligencia artificial, sets virtuales y las grandes plataformas de streaming. El famoso letrero de Hollywood luce restaurado y con iluminación LED eficiente. Atracciones como Super Nintendo World en Universal Studios y el tour ampliado de Warner Bros. atraen multitudes récord, mientras el Teatro Dolby sigue acogiendo los Premios Óscar cada año.
En Los Ángeles se hablan más de 224 idiomas, lo que la hace una de las ciudades con mayor diversidad lingüística del mundo. Koreatown late con parrillas y karaoke 24 horas, Little Tokyo rebosa cafés de inspiración anime y Boyle Heights celebra su herencia mexicano-estadounidense con murales y taquerías. El Arts District del centro es ahora un referente mundial de arte callejero, y museos como el Academy Museum of Motion Pictures y el LACMA consolidan su prestigio cultural.
Desde el muelle de Santa Monica hasta las olas de Malibú, los 120 km de costa son legendarios. Venice Beach se transforma los fines de semana en una enorme zona peatonal llena de vida. El Observatorio Griffith ofrece vistas espectaculares de la ciudad y del cielo nocturno, y senderos como Runyon Canyon y el carril bici del río Los Ángeles están siempre llenos de gente disfrutando del buen clima.
Además de cine, Los Ángeles es el tercer ecosistema tecnológico más grande de Estados Unidos. Silicon Beach (Venice, Santa Monica, Playa Vista) concentra startups y gigantes como Snapchat, Riot Games y la sede de SpaceX en Hawthorne. El puerto de Los Ángeles-Long Beach es el más activo del hemisferio occidental y el nuevo distrito aeroespacial cerca de LAX refuerza su apuesta por el futuro.
La ciudad sigue enfrentando el sinhogarismo y el tráfico, pero avanza con soluciones: conversión de oficinas vacías en viviendas, ampliación constante del Metro (con nuevas líneas y conexión directa al aeropuerto) y una fuerte apuesta por la movilidad eléctrica y la energía solar para alcanzar la neutralidad de carbono.