Detroit es la legendaria potencia de la región de los Grandes Lagos en Michigan. Es una ciudad donde la configuración industrial se encuentra con un renacimiento cultural. Famoso por ser el lugar de nacimiento del automóvil moderno, el Detroit de hoy ofrece una combinación única de arquitectura histórica y ambiente moderno. Hubo un tiempo en que las fábricas gobernaban. Más adelante, la ciudad se ha transformado en un centro de arte, música soul y deportes de talla mundial. Detroit sirve como una puerta de entrada fascinante para los viajeros que desean experimentar la ‘Nueva Ciudad Americana’ y el pintoresco río Detroit.
Mucho antes de convertirse en la ‘Ciudad del Motor’, Detroit fue fundada en 1701 por exploradores franceses como un pequeño fuerte junto al río. Se transformó en un comercio de pieles antes de pasar a una producción industrial masiva. A principios del siglo XX, Henry Ford revolucionó el mundo al introducir la línea de montaje. Más allá de los automóviles, la ciudad volvió a hacer historia en la década de 1960 con el nacimiento de Motown Records. Después de enfrentar tiempos económicos difíciles a finales del siglo XX, Detroit ahora se está convirtiendo en hoteles de lujo, oficinas tecnológicas y una revolución turística.
Los visitantes de Detroit encontrarán una mezcla de encanto vintage y frescura moderna. El Instituto de Artes de Detroit es una visita obligada y presenta los famosos murales ‘de la industria de Detroit’. Para los fanáticos de la música, el Museo Motown ofrece una mirada a dónde leyendas como Stevie Wonder y Diana Ross grabaron sus éxitos. Dirígete al GM Renaissance Center, que es un grupo de siete rascacielos que domina el horizonte de la ciudad. Los amantes de la naturaleza pueden escapar a Belle Isle Park, un enorme parque insular en medio del río que cuenta con un acuario, un invernadero y vistas increíbles de la frontera entre Canadá y Estados Unidos.
El corazón de Detroit es su gente y sus profundas raíces. Podrás experimentar el rico patrimonio de la ciudad en barrios como Greektown, famoso por su animada vida nocturna y sus tradicionales pasteles empapados en miel. Al suroeste, un pueblo mexicano ofrece algunos de los mejores tacos callejeros y murales vibrantes del Medio Oeste. Detroit también alberga una de las comunidades de Medio Oriente más grandes del país, específicamente en la cercana Dearborn, lo que convierte a la región en uno de los principales destinos para disfrutar de auténtico hummus y shawarma. Este crisol garantiza una escena de comida de fusión de alta gama que nunca decepciona.
Si bien los tres fabricantes de automóviles —Ford, General Motors y Stellantis tienen su hogar, la economía de Detroit se ha expandido. Actualmente es un centro en crecimiento para tecnología financiera, atención médica y energía verde. Grandes empresas como Rocket Mortgage han trasladado a miles de trabajadores al centro de la ciudad, lo que ha provocado una ola de nuevas empresas y pequeños negocios. La ciudad ha sido reconocida recientemente como uno de los principales ecosistemas emergentes para emprendedores tecnológicos.
La vida en Detroit hoy se define por la dureza y la creatividad. A los lugareños les gusta caminar por el Detroit Riverwalk, que ha sido votado como el mejor del país, o ver un partido en uno de los estadios deportivos ubicados a poca distancia unos de otros. Sin embargo, la ciudad aún enfrenta obstáculos, como mejorar el transporte público y abordar las brechas económicas en ciertos barrios. A pesar de estas pruebas, el espíritu de Detroit es de ‘ajetreo’ y la ciudad continúa avanzando hacia un futuro mucho mejor.